martes, 25 de octubre de 2016

LAS HORDAS DE LA UNESCO BAJO EL ARCO DE TITO FRENTE A LA JERUSALÉN JUDÍA.



La última vez que visité Roma me perdí por puro placer entre las ruinas del foro. Pocos lugares hay en el mundo para mí con ese poder de evocación. No olvido un atardecer, hace muchos años, con los postreros rayos de sol fundiéndose ya sobre las columnas y los frontones semiderruidos… por un instante fugaz juro que me sentí de repente rodeado de una multitud vestida de época que recobraba la vida. Hoy he revisitado con la memoria mis días romanos al leer la infame, absurda y ridícula resolución de la UNESCO (octubre de 2016) que niega los lazos históricos que unen a Jerusalén con el pueblo judío. Y es que me es difícil olvidar mis paseos bajo el arco de Tito en la Vía Sacra del Foro. El arco se erigió en el año 81 (d. C.) tras la muerte de Tito para conmemorar la toma de Jerusalén y la destrucción del Segundo Templo. El relieve del pasaje central, en el pilar sur, está decorado con una escena de rapiña con los tesoros del Templo. La menorá de siete brazos, uno de los símbolos de identidad del pueblo judío, se aprecia con nitidez… a no ser que seas un funcionario de la UNESCO… de hecho el líder israelí Benjamín Netanyahu, al comentar la resolución de una entidad autodenominada -y juro que no pretendo ser irónico ahora mismo- “organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura” tuvo la feliz ocurrencia de declarar que “seguramente la UNESCO dirá que el emperador Tito formaba parte de la propaganda sionista”. 

 



Diversas vistas del arco de Tito en el foro de Roma. Puede apreciarse con todo detalle el famoso relieve que adorna el pilar sur, la escena de rapiña con los tesoros del Templo.
  (Fotos Carlos Roldán Larreta)

La destrucción de Jerusalén y de su Templo por Robert Davis. Foto tomada de Internet.

Destrucción del Templo de Jerusalén por Francesco Hayez. (Fotografía tomada de Internet)


¿Realmente nos van a obligar a insistir en hechos históricos y arqueológicos más que obvios? David Yabo en un esclarecedor texto publicado por “LatribunadelPaisVasco.com” se ha molestado en recopilar las evidencias que la UNESCO ha pretendido borrar de la historia de forma burda. Con el título de “La arqueología demuestra que Jerusalén es judía” su texto arranca con las trabas que tanto las autoridades árabes como la UNESCO ponen a las excavaciones arqueológicas en la zona del Monte del Templo (Explanada de las mezquitas para los árabes). Que los árabes se muestren reacios a adentrarse en subsuelo de Jerusalén tiene su lógica. Pero… ¿tiene alguna lógica que una institución cultural, en teoría neutral, -solo en teoría obviamente- se sienta molesta por el hecho de que la arqueología se abra paso para descubrir la historia de un lugar determinado?
Seamos claros. Los árabes, por una clara cuestión política y la UNESCO, por su indisimulada judeofobia, tienen motivos más que suficientes para echarse a temblar ante la “amenaza” de remover la tierra jerosolimitana. Tal y como recuerda Yabo en su artículo la presencia judía en Jerusalén se remonta, ni más ni menos, que a mil años antes del cristianismo y a mil seiscientos años antes del Islam. Ahí es nada. Yabo muestra en el textos fotografías de restos encontrados del Primer Templo de Jerusalén (entre los años 960 (a. C) y 586 (a. C.)) en esas excavaciones denunciadas por la UNESCO. Son la prueba irrefutable de que Jerusalén descansa sobre restos judíos, de ahí la denuncia de este organismo “cultural”. Del mismo modo, aparecen también restos del Segundo Templo, destruido por las hordas romanas de Tito en el año 70 de la era común. Así, la resolución de la UNESCO otorga al Monte del Templo y al Muro de las lamentaciones potestad palestina… cuando en realidad la mezquita de Al Aqsa se levantó sobre las ruinas del edificio más sagrado del judaísmo más de mil años después. Burda Damnatio memoriae de una entidad que “vela” por la Educación, la Ciencia y la Cultura…




Sello de piedra, del periodo del Primer Templo con inscripción "para Netanyahu ben Yoash" escrito en hebreo antiguo. Foto que se puede ver en el artículo de David Yabo.
 http://latribunadelpaisvasco.com/not/5434/la-arqueologia-demuestra-que-jerusalen-es-judia/



            Si no era absolutamente lamentable tamaño despropósito atendiendo simplemente al respeto del rigor histórico acto seguido se desplegó en todo su esplendor la carpa del circo judeófobo que es la UNESCO. La directora general de esta institución, Irina Bokova, al día siguiente de la resolución -y una vez que Israel, como no podía ser menos, suspendiera toda cooperación con la UNESCO- manifestó su disgusto y su firme oposición a los miembros de su organización por la resolución adoptada. Pero es que poco después el presidente del Consejo Ejecutivo, Michael Worbs, se disculpaba por la resolución asegurando que lo ocurrido era “excepcional”. Un espectáculo circense digno de verse. Los mandamases de la UNESCO despotricando contra una resolución adoptada por la misma entidad que ellos dirigen. ¿Cabe mayor absurdo? ¿Queda un leve rastro de rigor en esta estrambótica farsa? Quiero alabar aquí a los representantes de Alemania, Estados Unidos, Estonia, Lituania, Países Bajos y Reino Unido. Son los únicos que votaron en contra de este atropello a la Historia. Países europeos cultos, civilizados y democráticos como Francia, Italia, Grecia o España se abstuvieron. Es imposible que estas naciones desconozcan los íntimos y estrechos lazos que unen al judaísmo con Jerusalén ya que estos lazos forman parte de la herencia cultural europea desde hace siglos. ¿Qué motivos bastardos inclinaron su voto a una vergonzosa abstención? Entre la mayoría votante a favor de la resolución encontramos países como Irán, Qatar, Pakistán, Marruecos, Egipto, Sudán, Omán… auténticos paraísos de las libertades en este atormentado mundo, por otra parte… y si no, que se lo digan a los homosexuales, a las mujeres o a cualquier ciudadano que no piensa como el tirano de turno por esas desdichadas tierras. En la lista de la infamia también encontramos países como Brasil o México. Por cierto, para complicar aún más la tragicomedia, el gobierno de este último país cambió su voto (de la negativa pasó a la abstención) y reemplazó a su embajador ante el organismo…
Fatídicos compañeros de viaje se ha buscado la UNESCO en su fobia a todo lo que tenga relación con lo judío; Teocracias del fundamentalismo islámico que pisotean constantemente los derechos humanos y las libertades junto a terribles dictaduras como la de China. En la actualidad Israel garantiza el culto musulmán en el Monte del Templo. Así lo ha hecho desde que tomó el control de la zona tras la Guerra de los Seis Días. Señores de la UNESCO… ¿de verdad creen ustedes que si una Palestina independiente en manos de Hamás, o países como Arabia Saudí o Irán se hicieran con el control de la controvertida zona el culto judío en el Muro de los Lamentos estaría garantizado? La UNESCO ha tomado partido por la judeofobia. Su política entabla relaciones de complicidad sin ningún rubor con las políticas más extremas del mundo musulmán. Ese mundo enemigo acérrimo de un estado judío -o sea, desvinculado de la religión musulmana- dentro del sagrado territorio del Islam y que en su fanatismo político-religioso contempla al estado de Israel como un pernicioso bacilo que daña irremisiblemente a su esencia. En el pasado ese bacilo también contaminaba la cristiandad, ¿verdad, señores de la UNESCO? Y ese bacilo también afectó a la nación aria del monstruo Hitler. Ustedes, señores de la UNESCO, participan de manera activa en la renovación de una tradición de odio ancestral. Llamémosle por su nombre; antisemitismo. Un antisemitismo que vivió oculto unos pocos años ante la masacre de la judería europea en el Holocausto y que ha encontrado una nueva excusa para seguir manifestándose en el odio al estado de Israel.


 El Monte del Templo para los judíos. Explanada de las mezquitas para los musulmanes. Vista área. (Foto tomada de Internet)

Maqueta de Jerusalén en la época del Segundo (Templo.https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Model_of_Jerusalem_in_the_Late_Second_Temple_Period.JPG)
Muro de las Lamentaciones. (Foto tomada de Internet)

 

Sueño de nuevo con Roma. Bajo el Arco de Tito hice en su día la misma reflexión que se habrán hecho miles de judíos al acercarse a esos relieves. Tantos siglos después y, ¿qué queda de ese poderoso imperio? Piedras sobre piedras. Y sin embargo los judíos han retornado a su tierra arrasada por la crueldad del conquistador y han levantado de nuevo ahora, muchos siglos después, un estado democrático fuerte y libre. 








 Diversas fotografías del Coliseo romano, tanto del interior como del exterior. (Fotos de Carlos Roldán Larreta)

  Las piedras desnudas del Coliseo también nos contemplan. Más allá de su innegable belleza no hay que olvidar que la mano de obra esclava que levantó esa prodigiosa obra arquitectónica de la antigüedad estaba formada por judíos represaliados tras la toma de Jerusalén. Es fácil imaginar lo que tuvieron que soportar esos judíos inocentes y anónimos erigiendo en condiciones infernales ese anfiteatro y dejando en cada roca la huella de su sangre. Judíos supervivientes, para su desgracia, de su ciudad, Jerusalén, señores de la UNESCO. Esclavos que sonreirían ahora viendo los templos del Foro en ruinas.


 Las hermosas ruinas del foro romano. Una lección también de humildad para el orgulloso imperio romano... piedras sobre piedras... (Fotografías de Carlos Roldán Larreta)


 Como yo sonrío pensando en la ruina del poderoso imperio de los Reyes Católicos, en la caída de la antisemita Rusia de los Zares o en el hundimiento de ese Reich que iba durar mil años y que fue aplastado al entrar el Ejército Rojo -hordas asiáticas infrahumanas mezcladas con elementos judeo-bolcheviques, tal y como proclamaba la repugnante propaganda nazi- en el corazón de su capital. Y sigo sonriendo al contemplar a la UNESCO abrazada sin reparos a los países más sanguinarios del planeta, enemigos, igual que otras tiranías del pasado, del pueblo judío. De los criminales delirios de grandeza de Roma y de Berlín solo quedaron ruinas. Las tiranías actuales se hundirán también. Y estoy convencido de que arrastrarán a la UNESCO en su caída final. Esta entidad, en realidad, no se merece otra cosa.

Nota final: Este texto ha sido aceptado para ser publicado en "Raíces. Revista judía de cultura", dirigida por Horacio Kohan.

sábado, 22 de octubre de 2016

EN LA MUERTE DE FERNANDO LARRUQUERT. HOMENAJE A UN AMIGO.

Dedico este post en mi blog a mi amigo Fernando Larruquert, fallecido el 20 de octubre. Larruquert, referente ineludible de la cultura vasca contemporánea, deja un vacío difícil de llenar. El texto que viene a continuación es la entrada que le dediqué en mi libro "Los vascos y el séptimo arte", publicado en 2003 por la Filmoteca Vasca. Goian bego Larru.





 Fernando Larruquert. (Todas las fotos de este post están tomadas de google imágenes)




Larruquert, Fernando   Director, fotógrafo y montador (Irun –Gipuzkoa-, 1934). Figura fundamental para la historia del cine de Euskal Herria, su impulso artístico sirvió de nexo de unión entre los intentos de creación cinematográfica de principios de siglo, rotos por la Guerra Civil y el posterior triunfo del franquismo, y el cine moderno realizado en el País Vasco a partir de finales de la década de los sesenta. Sus primeras inquietudes le llevaron al campo de la música. Fundó y dirigió el coro Alaiki (1950) y la Coral Irunesa de Cámara (1959). Con ésta última logró éxitos tan importantes como el Segundo Premio Mundial de conjuntos corales en Lille (1962), el Primer Premio Nacional de Dirección Coral (1963) y el Primer Premio Nacional de Agrupaciones Corales (1964). En 1962 el presidente de la República Francesa Charles de Gaulle otorgó a Fernando Larruquert la Medalla de Oro al Mérito Cultural Francés. Su pasión también temprana por el cine, compartida por su círculo de amigos entre los que se encontraban artistas como Jorge Oteiza, Néstor Basterretxea o Agustín Ibarrola, le impulsó a profundizar paulatinamente en las posibilidades expresivas de este medio.


 Néstor Basterretxea y Jorge Oteiza.


 En 1963 realizó junto a Néstor Basterretxea su primera película, el cortometraje Operación H, obra de corte experimental en torno al mundo del diseño industrial financiada por el industrial navarro Juan Huarte. El film contó además con la participación de artistas de renombre como el escultor Jorge Oteiza, el compositor Luis de Pablo o el director de fotografía Marcel Hanoun. La pretensión de Operación H, presente en toda la obra posterior de Fernando Larruquert, era trasmitir al espectador la idea de que la actividad cotidiana del vasco no tarda en sublimarse en sí misma para convertirse en obra de arte. Tras este primer trabajo Larruquert y Basterretxea fundaron la productora Frontera Films Irún, SA, y realizaron su segunda película, el cortometraje Pelotari (1964), más que un documental, un canto estético con cierto tono épico sobre el juego de pelota vasca. En 1965 realizaron juntos de nuevo el documental Alquézar.







 Fotogramas y cartel de "Ama Lur"



En 1968 Larruquert y Basterretxea estrenaron su obra capital, el largometraje Ama Lur. Larruquert se hacía cargo, además, de la fotografía, junto a Luis Cuadrado, y del montaje. Con Ama Lur los dos artistas pretendieron, ante todo, buscar un nuevo lenguaje cinematográfico propio vasco -para ello intentaron seguir el modelo de las Koplak Zaharrak de los bertsolaris y aplicar esa técnica al montaje del largometraje- e informar al pueblo vasco acerca de su identidad, escamoteada por el régimen franquista durante décadas. Aparte de los logros estéticos alcanzados en este hermoso film, la importancia de Ama Lur radica en que por vez primera desde la etapa anterior a la Guerra Civil una película vasca, realizada por vascos, con temática vasca, era capaz de suscitar el interés del público. El camino artístico tomado por los autores no tuvo continuidad entre los cineastas de Euskadi pero es indudable que Ama Lur fue un punto de partida ineludible para todo aquel que sintiera la necesidad de rodar cine en Euskal Herria y con esta película nació el cine moderno del País Vasco. Pero los tiempos no eran buenos para el séptimo arte y Larruquert no pudo aprovechar los logros alcanzados con este largometraje para seguir rodando con más frecuencia. En 1974 se unió a una expedición vasca que partió al Everest y filmó la aventura, que al final no pudo coronar la cima, pero problemas técnicos impidieron la exhibición del material rodado. En 1978 rodó Euskal Herri-Musika, un largometraje sobre música popular vasca promovido por el Banco de Vizcaya que tenía en su resolución técnica muchos puntos de contacto con Ama Lur. Pero en Euskadi se había impuesto en esos años un cine de corte militante que cerraba el paso a películas documentales, así que al estrenarse en 1980, la película fue criticada por los sectores más abertzales del cine de Euskadi que acusaron a este tipo de propuesta de refugiarse en un pasado idílico dando la espalda a la lucha de la izquierda nacionalista. Este sector político careció de sensibilidad en esos momentos para apreciar la trascendental importancia de un cine documental que luchó por salvar un mundo en estado de extinción, unas veces por no poder superar el traumático paso de la sociedad rural a la urbana y otro, -detalle que se escapó a las fuerzas progresistas vascas de la época-, por la represión franquista contra toda peculiaridad típica del pueblo vasco. En 1981 se estrenó Namasté, Chamo Longmu-Agur Everest, un documental de montaña que partía del material rodado por Larruquert en 1974 al que ahora se añadían imágenes de la expedición al Everest de 1980, filmada por Juan Ignacio Lorente. La película quedó codirigida por Larruquert y Lorente. La labor de Larruquert en la película se centró en la fotografía, el sonido, el montaje y la realización de la expedición de 1974 y en el montaje del material filmado en 1980.






El sherpa Pasang Temba ondeando la ikurriña fotografiado por Martin Zabaleta. Por primera vez una expedición vasca alcanza la cima del Everest. Cartel de "Agur Everest"


A partir de este momento Larruquert inició un largo proceso de distanciamiento con el cine y ya no volvió a dirigir una película. Como mucho, colaboró como montador o fotógrafo en diversos proyectos. En realidad lo había hecho ya antes. De hecho, el curriculum de Larruquert como técnico en producciones de diverso metraje y contenido es realmente extenso; Doñana (1969) de Francisco Bernabé y Rafael Treku (montaje), Usisumbue (1970) de Francisco Bernabé y Rafael Treku (montaje), Navarra agreste (1972) de Francisco Bernabé y Rafael Treku (montaje), Las Encantadas (1973) de Francisco Bernabé y Rafael Treku (montaje), Mauritius, llave del Índico (1974) de Rafael Treku (montaje), Marismas en La Mancha (1976) de Rafael Treku y Francisco Bernabé (montaje), Irrintzi (1978) de Mirentxu Loyarte (sonido y montaje), Barregarriaren dantza (1979) de Montxo Armendáriz (montaje), Ikusmena (1980) de Montxo Armendáriz (montaje), Bosques ibéricos (1980) de Francisco Bernabé y Rafael Treku (montaje), Nafarrako Ikazkinak (1981) de Montxo Armendáriz (fotografía y montaje), Oinkadak denboran Nº 2 (1982) de Iñigo Silva (operador de cámara), Mar adentro (1985) de Rafael Treku y Francisco Bernabé (montaje), El silencio de los inocentes (1985) de Mirentxu Purroy (montaje), Hautsi zure marka (1986) de Koldo Izagirre (fotografía), Manaslu (1986) de Felipe Uriarte (montaje), Hor duzu hurrengoa (1986) de Pello Varela (montaje), Azpiko gizona (1987) de Pello Varela (montaje), Mintaka (1989) de Felipe Uriarte (montaje), Detrás del tiempo (1993) de Mirentxu Purroy (montaje)... Lamentablemente, el ambiente del cine de Euskadi y la progresiva dedicación a su comercio de fotografía en Irun acabaron por desligar por completo a Fernando Larruquert de la actividad cinematográfica, perdiendo el cine de Euskal Herria a uno de sus creadores más interesantes.



"Ama Lur" (1968) de Fernando Larruquert y Néstor Basterretxea.